¿Cómo
funciona?

Promovemos el trabajo creativo y colaborativo entre docentes y la comunidad científica para la formulación de proyectos empíricos orientados a enriquecer las clases de las materias relacionadas con las ciencias y las tecnologías y potenciar el proceso educativo.

Las experiencias se enmarcan en temáticas incluidas en la currícula escolar relacionadas a alguna disciplina científica y su elección -consensuada entre docentes y autoridades escolares- determinará la posterior selección de la científica o el científico que conformará el equipo de trabajo.

De esta manera perseguimos los objetivos de mejorar la enseñanza de las ciencias en el aula a través de una participación activa en el propio aprendizaje, facilitando los lazos con la comunidad científica, y estimulando el conocimiento general, el interés por la ciencia y el pensamiento crítico en jóvenes y docentes.

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Preguntas
frecuentes

Participan todas las provincias que deseen hacerlo. Sólo deben comunicarles esta decisión a las autoridades provinciales para que éstas contacten a la Coordinación Nacional del LCVE.

En cada provincia participan 15 establecimientos educativos entre escuelas de nivel primario, secundario e institutos de formación docente en disciplinas científicas, seleccionados por cada Ministerio de Educación provincial al comienzo del ciclo lectivo.

La elección se realiza de acuerdo a criterios de distribución territorial y a la posibilidad de que sus docentes puedan cumplir las horas de trabajo con el científico (30 horas reloj) dentro del establecimiento escolar, pero por fuera del dictado de clases. El PPCI no tiene incumbencia en esta selección. Tendrán prioridad los establecimientos educativos de gestión pública.

En cada provincia participan 15 científicos seleccionados por la Universidad Nacional que ejerza la Coordinación Científica. Se tendrá en cuenta la pertinencia entre la disciplina ejercida por los científicos, el tema propuesto por cada escuela y, por otro lado, su participación en un proyecto de investigación.

LCVE exige desarrollar un módulo de trabajo de 30 horas reloj por escuela. El par científico-docente puede distribuir las horas según su preferencia durante el ciclo lectivo. Éstas deberán cumplirse sin la presencia de alumnos.

El científico interactúa con ellos en dos instancias: la entrevista personal que le hacen los alumnos, por un lado, y en la charla dirigida a la comunidad educativa, por otro. Ambas actividades forman parte de las 30 horas reloj totales exigidas en LCVE.

Como uno de los objetivos de LCVE es dotar al docente de herramientas para el dictado de sus clases de ciencia, es necesario que sea quien implemente las guías de TPC en el aula. Esto garantiza que todas las actividades prácticas científicas emergentes del trabajo conjunto con el científico, puedan utilizarse en diversos grupos escolares a través del tiempo.

Cada científico recibe un viático acorde a la cantidad de veces que debe visitar la escuela, a fin de cumplir las 30 horas que implica su participación en LCVE.

Los docentes no cobran honorarios porque las 30 horas reloj se cumplen dentro del establecimiento escolar y forman parte de su carga horaria.

El trabajo se realiza en un área disciplinar elegida entre el docente y las autoridades escolares. Estas pueden ser: biología, química, física, astronomía y ciencias de la tierra. Los temas deben formar parte de la currícula educativa y ser consensuados entre el científico y el docente.

Los proyectos extracurriculares de ferias de ciencia, clubes de ciencia u olimpíadas, quedan excluidos de LCVE.